Seremos los que duerman con un ojo abierto,
siendo testigos de cómo lo desarman.
Observaremos incansables el eminente desastre,
permaneceremos sin
movimiento.
Formarán nudos entre sí las emociones,
perdidas por sentirlas todas a la vez.
“No te muevas, no te muevas.”
Solo observa como lo desarman,
como nos destruyen.
Siempre creímos que nunca llegaría,
sólo observa e ignora como de costumbre.
Es demasiado tarde para cualquier movimiento.
“No te muevas, no te muevas”
Dormiremos con un ojo abierto,
Compadeciéndonos por haberlo sabido.

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