Nos representan, porque iniciamos en un punto y nos perdemos, y deambulamos circularmente hasta llegar al centro y encontrarnos con nosotras mismas. Aunque luego, como el grito, la pérdida siempre vuelve. Pero en cada pérdida-encuentro avanzamos.
Como en una espiral,volveremos siempre a ser fans de John Boy en los miércoles por la tarde.
A soltar lo adverso en el humo de tu cigarrillo,con el que siempre estaré en contra.
A intentar que no revistas de risas y normalidad tus batallas internas.
A conseguir que no reste importancia a lo que me afecta.
A no sentirnos culpables de, a veces, odiar el mundo.
A sostenernos el cansancio extraño.
A no exigir.
A dejar ser.
En que poco tiempo puede calarte tanto una persona. Así, como una lluvia agradable, calarás siempre en cada viaje en espiral.

