Ten claro al despertar que es tu causa pero no la mía.
No intentes convencerme, razonar sobre continuar en lo ilógico.
Sobreviviré a la angustia, no es la primera vez.
Mírame, abandonando la causa que todos seguís, que todos seguimos.
La causa de encontrarnos y definirnos.
Me separaré milímetro a milímetro, me dejaré y me perderé.
Para ellos estúpida y salvaje.
Para mí salvaje y libre.

Marta, me encantan tus microrelatos. Me encuentro muy identificada en ellos. Me gusta mucho leerte. No lo dejes. Mil besos!
ResponderEliminar¡Muchas gracias Carmen! Ha sido muy motivador leer tu comentario y más viniendo de alguien tan creativa como tú. Me gusta dedicar los pequeños huecos a esto, libera mucho. Muchos besos.
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